En el obrador de Miguel Oliver, la vejiga de salchichón representa el respeto absoluto por los tiempos de la naturaleza. Al utilizar una tripa natural de gran capacidad, la carne queda protegida por una capa más gruesa, lo que obliga al embutido a curarse «hacia dentro», de forma muy pausada. Este proceso convierte a la vejiga en una pieza de coleccionista para los amantes de la buena mesa, ofreciendo matices que el salchichón fino nunca podría alcanzar.
En primer lugar, seleccionamos carnes nobles de cerdo con una infiltración grasa equilibrada. Posteriormente, el picado se realiza de manera cuidada para mantener la integridad de la fibra cárnica. El adobo es el secreto de nuestra familia: sal, especias naturales y, por supuesto, pimienta negra en grano, que se distribuye por toda la masa para aportar esos toques aromáticos tan valorados.
Además, el proceso de embutido en vejiga natural es totalmente manual. Gracias a esto, cada pieza es única y tiene esa forma redondeada y contundente tan característica. La curación se lleva a cabo en nuestros secaderos naturales de Vélez-Rubio. Asimismo, el aire frío de la Sierra de María permite que la vejiga pierda humedad lentamente durante meses, logrando una textura que, a pesar de la curación, mantiene una untuosidad sorprendente. El resultado final cuenta con el aval de Sabores de Almería, garantizando un producto de origen serrano 100% auténtico.
Dada su envergadura y calidad, la vejiga de salchichón artesana requiere un trato especial en la mesa:
El corte maestro: Debido a su gran calibre, se recomienda cortarla en rodajas finas pero de superficie amplia. Esto permite apreciar el hermoso dibujo del magro y la grasa infiltrada.
Atemperado: Es fundamental dejar que las rodajas reposen unos minutos antes de servirlas. Por un lado, esto potencia el aroma de la pimienta. Por otro lado, permite que la textura se vuelva más suave al paladar.
Acompañamiento: Combina magistralmente con regañás, picos artesanos o una buena hogaza de pan de leña.
Maridaje sugerido: Un vino tinto con cuerpo o un vino blanco fermentado en barrica son los compañeros ideales para equilibrar la intensidad de esta pieza de reserva.
21,00 €