La papada adobada de Miguel Oliver es una pieza indispensable para los amantes de la buena mesa. A diferencia de otros cortes, la papada ofrece una cremosidad única gracias a su veteado de grasa noble. En nuestra fábrica de Vélez-Rubio, trabajamos esta pieza con el máximo respeto para preservar su textura sedosa.
En primer lugar, seleccionamos las piezas de papada con el equilibrio justo entre magro y grasa. Posteriormente, las recubrimos manualmente con un adobo casero compuesto por pimentón de alta calidad y sal. Además, dejamos que la carne repose en frío para que las especias penetren profundamente en las fibras. Este paso es esencial para conseguir ese color rojizo vibrante y su aroma característico.
Asimismo, el secreto de nuestra papada reside en el clima. Las piezas maduran en secaderos naturales a más de 800 metros de altitud. Debido a este aire seco, la grasa se asienta y adquiere una consistencia perfecta sin perder su jugosidad interna. El resultado es un producto con el sello Sabores de Almería que mantiene viva la tradición de la matanza de nuestra comarca.
La papada adobada es sumamente versátil en la gastronomía. Aquí te damos algunas ideas para disfrutarla al máximo:
A la brasa o plancha: Corta lonchas finas y cocínalas hasta que la grasa se vuelva transparente y los bordes queden crujientes. Es, sin duda, la reina de cualquier barbacoa.
Guisos tradicionales: Añade un trozo a tus lentejas o alubias para aportar una untuosidad y un sabor ahumado que no se consigue con ningún otro corte.
Torreznos gourmet: Si la cortas en dados y la fríes a fuego lento, obtendrás unos torreznos tiernos por dentro y crujientes por fuera.
Bebida sugerida: Por un lado, combina genial con vinos tintos jóvenes. Por otro lado, un vino blanco con buena acidez ayuda a limpiar el paladar tras cada bocado.
18,00 € El precio original era: 18,00 €.11,00 €El precio actual es: 11,00 €.